Entra en cualquier tienda de ropa por internet y cuenta cuántas veces lees la palabra «sostenible». Ahora cuenta cuántas veces te dan un número que puedas comprobar.
Esa diferencia es todo el artículo.
El problema: «orgánico» no significa nada por sí solo
Cualquiera puede escribir «algodón orgánico» en una ficha de producto. No hay policía del algodón. Lo que sí existe son certificaciones independientes, con auditorías, números de expediente y bases de datos públicas donde cualquiera puede mirar.
Nosotros publicamos esos números. No porque seamos especialmente buena gente, sino porque es la única forma de que te fíes de alguien a quien no conoces.
GOTS: el algodón, desde el campo hasta la costura
El Global Organic Textile Standard es el más exigente. No mira solo la fibra: audita toda la cadena. Que el algodón venga de agricultura orgánica, sí, pero también qué productos químicos se usan al teñir, cómo se trata el agua y en qué condiciones trabaja la gente que cose.
Es el sello que más cuesta conseguir y el que más significa.
OCS: cuánto algodón orgánico lleva de verdad
El Organic Content Standard responde a una pregunta más concreta: del total de la prenda, ¿qué parte es realmente orgánica? Traza la fibra desde el origen hasta el producto acabado.
Sirve justo para desmontar el truco de poner un 5% de algodón orgánico y anunciarlo como si fuera toda la camiseta.
OEKO-TEX® STANDARD 100: lo que toca tu piel
Este no habla de ecología, habla de salud. El tejido pasa por laboratorio y se analiza en busca de cientos de sustancias nocivas reguladas. Si lo supera, recibe un número de certificado y el nombre del instituto que lo emitió.
El de nuestra camiseta de adulto es el 1112055, emitido por Centexbel. Puedes escribirlo en la herramienta oficial de OEKO-TEX y comprobarlo tú, ahora mismo, sin pedirnos permiso.
PETA-Approved Vegan: ni una fibra de origen animal
Ninguna. Ni lana, ni seda, ni pegamentos de origen animal en las etiquetas. Es un sello sencillo de entender y difícil de fingir.

La parte que casi nadie cuenta
Aquí viene lo que otras tiendas se saltan, y es justo lo que conviene que sepas.
Nuestras camisetas son 100% algodón orgánico. Nuestras sudaderas no. Llevan un 85% de algodón orgánico y un 15% de poliéster reciclado, procedente de botellas. Eso es lo que le da estructura a una prenda de 350 gramos y hace que no se deforme al tercer lavado.
¿Y qué pasa con los sellos en una prenda mezclada? Que GOTS y OCS certifican el contenido de algodón orgánico, no el total de la prenda. Por eso lo decimos así en cada ficha y no redondeamos a «100% orgánico», que quedaría más bonito y sería menos cierto.

Y la parte incómoda del todo
Las prendas infantiles no muestran ningún sello. No porque sean peores: la camiseta infantil es 100% algodón orgánico igual que la de adulto.
Es que el proveedor documenta por escrito las certificaciones de la línea de adulto y no nos ha facilitado esa misma acreditación para los dos modelos de niño. Mientras no la tengamos en papel, no la anunciamos.
Preferimos quedarnos cortos a prometer de más. Si algún día nos llega la documentación, lo pondremos, y lo pondremos con su número.
Cómo comprobarlo sin fiarte de nosotros
Es lo suyo, la verdad. Estas herramientas son públicas y gratuitas:
- OEKO-TEX®: mete el número de certificado en su comprobador oficial de etiquetas.
- GOTS: tiene una base de datos pública de proveedores certificados.
- PETA: publica el listado de empresas aprobadas.
Y un matiz que también toca decir: los certificados están a nombre de Stanley/Stella y de sus proveedores textiles, no a nombre de esta tienda. Ellos fabrican y se someten a las auditorías. Nosotros elegimos esas prendas, las estampamos bajo demanda y te trasladamos la información tal cual nos la acreditan.
Tienes el desglose completo, prenda por prenda, en la página de certificaciones y materiales. Y si lo que te preocupa es acertar con el corte, lo contamos en la guía de tallas.
Por qué esto encarece la camiseta
Porque sí. Un algodón certificado cuesta más que uno sin certificar, y una prenda europea con auditorías cuesta más que una sin ellas.
Por eso una camiseta aquí no cuesta nueve euros. Si lo que buscas es el precio más bajo, hay sitios mejores que este. Si lo que buscas es saber qué te estás poniendo, estás en el sitio correcto.

